A todos nos ha pasado, cuando estamos enamorados no hay nada que nos convenza de que hay algo o alguien mejor esperando allá afuera. No queremos arriesgarnos ni pensar siquiera en los cambios por que nos asustan y es algo completamente normal. No es falta de voluntad o cobardía, simplemente estamos viviendo un momento, un sueño o en el peor de los casos una costumbre, algo que se nos volvió un refugio y nuestra zona de confort de la que claramente es difícil salir. Mi intención no es convertirme en una gurú de la filosofía budista del dejar ir o del desapego pero sí considero que es importante tenerlo en cuenta incluso cuando vamos a darle una chequeada a nuestro armario y vemos que en él también se refleja nuestra poca o mucha capacidad de cumplir con esta filosofía.
Muchas veces cuando estamos dentro de una relación que ya no nos aporta mucho más que disgustos simplemente la mantenemos, la mantenemos por muchas razones una de ellas por que pensamos que va a cambiar, que en un futuro será mejor, pero ninguna que realmente nos haga sentir satisfechos. De esta forma estancamos nuestra vida y también bloqueamos las posibilidades de que entren nuevas personas, relaciones o experiencias en ella, preferimos el camino seguro y no notamos que la renovación y el cambio empiezan por cada uno de nosotros y que de hecho sí, tenemos más posibilidades.
Nos relacionamos constantemente, incluso quiero hablarles de algo tan personal e íntimo como nuestro closet, ese amigo y enemigo a la vez que nos trae problemas a diario por que en él podemos tener millones de cosas pero cuando queremos vestirnos “No tenemos nada que ponernos”, con quien peleamos todas las mañanas por que no encontramos absolutamente nada, todo es un caos, lo desordenamos, lo insultamos y vivimos constantemente quejándonos de que algo no anda bien, de que algo hace falta y seguramente sí pero es solo cuestión de replantearnos ¿Que es lo que tenemos allí? ¿Qué función está cumpliendo? ¿Me sirve o me estorba? ¿Que voy a hacer para cambiarlo?.... y como les digo tal cual pasa con las relaciones y no se ustedes pero yo si me he hecho esas mismas preguntas.
Hay algo que solía pasarme bastante por mi inmensa impulsividad para comprar. Cómo compradora compulsiva, me encantaba estar en tendencia y muchas veces compraba cosas que no necesito pero que quería tener (Llámenlo terquedad o capricho, ni yo se pero igualmente lo hacía). Además siendo sincera, ya ni sabía lo que tenía en mi closet, pues ya estaba a punto de explotar. Con algunas cosas que he aprendido me he dado cuenta que de igual forma que con las relaciones personales cuando ya se vuelven como desastrosas, es necesario hacer un cambio.
Hay algo que solía pasarme bastante por mi inmensa impulsividad para comprar. Cómo compradora compulsiva, me encantaba estar en tendencia y muchas veces compraba cosas que no necesito pero que quería tener (Llámenlo terquedad o capricho, ni yo se pero igualmente lo hacía). Además siendo sincera, ya ni sabía lo que tenía en mi closet, pues ya estaba a punto de explotar. Con algunas cosas que he aprendido me he dado cuenta que de igual forma que con las relaciones personales cuando ya se vuelven como desastrosas, es necesario hacer un cambio.
Ordenar nuestro armario debe ser como un ritual y no solo es sacar todo y volver a ponerlo allí intacto, básicamente no estarías haciendo nada. Se trata de tomarlo como una forma de transformarte, de sentirte más ligero y aunque es una de esas tareas que siempre dejamos para después una vez lo haces el resultado es muy positivo. No es tarea fácil, deshacerte de aquellas prendas que te han acompañado por tanto tiempo, o sentir un pequeño vacío en el pecho cuando ves que tu chaqueta favorita pero que ya paso de moda o que ya no usas se está alejando lentamente hacia una bolsa que regalarás y nunca más la volverás a ver… Como en las relaciones (aunque en estos casos es muchísimo más difícil), debes soltar, créeme hay millones de prendas ahí afuera esperando por ti, no serán iguales que la anterior con la que pasaste muchos momentos pero si serán algo nuevo, cosa que siempre nos cae bien a todos.
Me gusta mucho la doctrina ancestral china del Feng Shui, que explica que las condiciones del espacio que te rodea tienen una gran influencia en tu bienestar mental. Si logras que circule esa energía positiva en tu vida tendrás mayor armonía y equilibrio y si hablamos de nuestro armario que es un objeto que vive a nuestro lado, con el que nos chocamos todo el tiempo, es importante cuestionarse si como está nos hace bien o mal.
Quiero contarles algunos de los “tips” que me han funcionado a mi para mejorar mi relación con mi armario y para aplicar todos estos consejos de perder el miedo al cambio y a lo nuevo…
1. Debes cerrar etapas:
Comienza de 0. Saca absolutamente todo del closet, límpialo bien. Puede que tenga polvo acumulado o algunas manchitas que debes quitar. Si es necesario aspíralo, píntalo, haz lo que sientas que debes hacer para sentir que está como nuevo.
2. Acepta la realidad:
En el momento en que decidas renovar tu closet debes entender que el que está frente a ti ya no será el mismo nunca más. Seguramente va a cambiar y debes aceptarlo, con la idea de que estas haciendo esto en pro de mejorar. Tambien debes coger esto como una costumbre que será saludable y que una vez la conviertas en hábito no vas a querer dejar de hacerlo.
3. Toma decisiones:
Creo totalmente en tener prendas que se puedan reparar, no digo que cualquier cosita que se dañe debes tirarla inmediatamente a la basura, sin embargo la ropa así como todos los objetos es contenedora de energía. No te ates por favor a esa camiseta remendada y vieja que ya definitivamente no tiene más arreglo y que solías usar cuando tenías 15 años y que aunque ya no usas la tienes como “recuerdo”, o esos zapatos que por más oportunidades que les haz dado, cada vez que los usas son solo un dolor de cabeza y una herida fija para tus pies, es hora de mandarlos a otro lugar. Una buena opción es reciclar estas prendas o en otro caso donarla o regalarla si la tienes en buen estado, sino ni lo pienses.
4. Rompe el círculo vicioso:
Esas prendas sentimentales que nunca usarás de nuevo: Tu vestido de dama de honor de la boda de tu mejor amiga, esa chaqueta que te recuerda tu primera cita con tu ex novio (esto no te ayuda para superarlo por que cada vez que te la pongas te acordarás de él, y no te la pones para que esto no pase, entonces ya no debes tenerla), si no son prendas que te hacen sonreir cada vez que las ves, es hora de dejarlas ir. Son prendas de tu pasado y si no las usas pues no vale la pena. Algo que puedes hacer es que si te traen buenos recuerdos tómales una foto que ocupará espacio en tu celular y no en tu armario.
5. No pierdas el tiempo:
Hay prendas que guardamos por que tenemos un apego hacia ellas. Creemos que “algun día las usaremos” o que si las botamos de pronto nos arrepentiremos por que podrían haber servido para una ocasión u otra. NO!!!! Si no las has vuelto a usar en unos 8 meses o si nisiquiera les haz quitado la etiqueta es por algo no?... Sé honesto contigo mismo y buscales un lugar mejor. Véndelas o regálalas pero haz espacio en tu closet para dar cabida a nuevas posibilidades que realmente te atraigan y que sabes que vas a disfrutar… opciones es lo que tienes.
6. No repitas patrones:
Creo que todos sin excepción tenemos cierta fascinación por los jeans. Tenemos por doquier, es una prenda bastante cómoda y versátil. Un dato curioso es que “Lo más importante dentro de un ouftit no es el pantalón. Si quieres verte bien y diferente fíjate más en los accesorios y lo que utilizas para contrastar. No necesitas 10 jeans, todos azules, del mismo estilo. Es poco útil y ¿Realmente necesitas 50 jeans todos exactamente iguales? No lo creo, entonces escoge tus favoritos, intenta que sean de diferentes tonos de azul y estilos, y el resto sácalos.
7. Se consciente de lo que necesitas:
Existen en la moda los “salvavidas” como yo los llamo, esas prendas que a veces pensamos que son muy sencillas pero que en realidad sirven para todo, prendas básicas que debes evaluar si tienes en tu armario y si no las tienes hacerles espacio.
Los básicos son prendas atemporales, no pasan de moda y son como los cimientos de una casa. A partir de esta ropa puedes construir un estilo que te saque de apuros o simplemente darle la base de vida a un look maravilloso. Siempre son de colores neutros y bastante simples (negro, beige, gris, blanco, café). Son ese complemento de otro tipo de prendas que pueden contrastar muy bien y crear un estilo único. Si usas solo básicos pues realmente le faltaría personalidad al estilo y si usas solo ropa “original, elegante y exótica” puede ser ya too much y se convierte en un fashion fail.
Por esta razón debes tener ambos tipos de prenda en tu armario y así podras ser versátil, moderna, y tendrás muchas más opciones de combinaciones
Este es mi top de básicos con algunos outfits personales que pueden servirte de inspiración…
- Jeans:Pueden ser simples y oscuros o azul índigo de corte recto. Los high waisted (tiro alto) tambien funcionan muy bien. Son cómodos y puedes acomodarlos a cualquier estilo que sea Casual Chic o Modern Chic (ojo no te compres 20 como estos, solo los necesarios)
- Un pantalón negro: ¿Quién no ama el negro?. Este pantalón es súper versátil, puedes usarlo con una camisa para trabajar, con un crop top de lentejuelas para ir a una fiesta o con tennis y un Hoodie para verte super deportiva.
- Una camisa de color claro (beige o blanca): Recomiendo que elijas la de corte clásico y de esta forma vas a poder armar varios looks que cambian dependiendo de con que los combines
- Un blazer de color oscuro (azul marino, negro, gris oscuro): Lo necesitarás en muchas ocasiones y puede darle toques distintos a los looks que escojas. Si estas muy casual y te pones un blazer, la cosa cambia. Si quieres verte elegante pero no como de fiesta si lo combinas con un pantalón y tacones te verás muy bien.
- Camisetas de algodón o T-shirts neutrales: Dependiendo de la temporada del año y el sitio donde vivas puedes escoger el largo de la manga. Es indispensable tener una camisa como estas para diferentes tipos de look, puedes escoger escotes en V o redondos
- Un vestido negro (Little black dress): Una prenda básica por excelencia. Siempre va a funcionar para un date, una fiesta, un evento formal. Es la solución perfecta y todo depende de los accesorios que uses para darle el toque de formalidad a tu look.
- Una chaqueta en Denim: Es una prenda clásica, pero hoy en día con todas las tendencias que han surgido puedes combinarla como quieras y siempre te verás bien! *Recomiendo que si vas a usar jean en la chaqueta no uses jean abajo, personalmente lo hago solo si es un conjunto completo.
- Un saco de cachemir: Honestamente amo esta prenda. Son suaves, calientes, chic y puedes usarlo tambien de diferentes formas. El color lo escoges tu!
- Una falda tubo o lápiz: Es una pieza muy femenina. La puedes usar en bastantes ocasiones y puedes elegirla por encima de la rodilla así no te sentirás tan formal pero de igual manera como la uses te verás elegante.
- Una sudadera para salir a la calle: Me encanta esta prenda por que además de ser extremadamente cómoda cumple con nuestra tendencia Sporty, nos vemos muy bien y a la moda sin tener que estar muy producidas.
- Un trench coat o gabardina: Puede ser muy referente de señoras y elegancia extrema pero puedes usarla con bastantes prendas y va a verse hermosa. Estas son ideas, pero tu puedes escoger la que más te guste…
8. Dar un respiro:
Está comprobado científicamente que la ropa tambien debe respirar. Un armario ideal debería tener entre 2 y 3 dedos de distancia entre gancho y gancho. La ropa no debe estar apeñuscada por que por eso nunca ves qué es lo que tienes. Tus zapatos idealmente no deben ir unos encima de otros, cuando los usas vienes de la calle y si los pones encima de los otros la energía fluirá de manera interrumpida y además vas a ensuciar los que queden debajo. Es mejor tener menos zapatos pero unos al lado de otros, o en compartimentos.