La sostenibilidad es una palabra que ahora se ha tornado bastante común en nuestro lenguaje diario. No solamente en lo que compramos sino en lo que consumimos, como vivimos, como trabajamos… lo sostenible está en todo y creo que ya era hora de darnos cuenta de que algo debía cambiar. No es casualidad que actualmente esta sea la premisa de mejora, no es una tendencia pasajera sino más bien un abrir de ojos para adoptarla como estilo de vida.
La industria de la moda está posicionada en el 2do lugar de aquellas que producen más contaminación en el mundo después de la del petróleo y mucha de esta tiene que ver con el Fast Fashion (moda rápida), un modelo verdaderamente insostenible y sin ánimo de criticar por que también he consumido este tipo de prendas, lleno de fallas que han afectado no solo al medio ambiente sino a quienes trabajan para esta rama de la industria de la moda. Los precios bajan, compramos cada vez más y acumulamos prendas relativamente económicas para el consumidor promedio y cuando vamos a ver tenemos una armario lleno de prendas que nos duraron 1 mes. Usamos y botamos. Esa es la premisa de esta tendencia y no se si les pasa pero cada vez que voy a un H&M, Zara o cualquier tienda de ropa de este estilo siento que todo es nuevo, que ya pase de moda y que necesito comprar más. ¿Sabías que en promedio una familia bota 30 kg de ropa cada año de los cuales solo el 15% se puede reciclar?
Esta situación contribuye de manera negativa a distintos aspectos, entre esos el medioambiental. El mercado crece y los daños por lo tanto también lo hacen. En la mayoría de los países donde se produce la ropa, las fábricas textiles aportan diariamente a la creación de una tóxica mezcla de residuos (plomo, mercurio, arsénico, entre otros) sin mencionar el uso de fertilizantes para producir algodón que cada vez está diluyéndose más rápido y en mayor proporción tanto en el agua de los ríos y mares como en el aire. Los ecosistemas acuáticos se ven afectados y lastimosamente a las orillas de los ríos viven millones de personas que no se salvan de esta oleada de contaminación.
Otro tema importante: Las personas. Creo que esto antes no era algo que pudiera ser de mucha discusión por que las empresas argumentaban que “Al menos estaban dando trabajo” y aunque es un punto válido, el trabajo es para personas que sienten, que se enferman y que tienen necesidades. Un ejemplo de esto es el de aquellas prendas que son fabricadas en Bangladesh, India. Este lugar, era considerado hace unos años el fondo del barril en términos de regulaciones y costos de producción y hoy en día sigue siendo punto clave de manifestaciones y algunos problemas relacionados con la industria de la moda. Por otro lado y según un estudio del Parlamento Británico el Fast Fashion es una industria “explotadora”. Las inspecciones de las fábricas no eran las mejores, las condiciones de trabajo eran precarias (sin ventilación, respirando sustancias toxicas o inhalando polvo de fibra o arena), se pasaban por alto bastantes medidas de seguridad, había explotación de menores en el trabajo e incluso acoso sexual. Al menos esto era lo que sucedía hace un tiempo, sin embargo los cambios han sido notorios. La sensibilización sobre los derechos humanos, la vida y el trabajo digno son pilares que han tomado fuerza y que ahora garantizan un ambiente laboral distinto al panorama que conocimos hace unos años en este país y en muchos otros que pasaban por una situación similar, no puedo asegurar que todo está perfecto ahora, pero sí se ha comprobado que ha habido transformaciones.
Hasta hace poco tiempo la sostenibilidad no era tan relevante para un consumidor a la hora de tomar decisiones de compra de artículos de la industria de la moda y por tal razón las marcas tampoco lo veían como algo primordial. Sin embargo, la situación cambió y para combatir este tipo de problemas y muchos más que abrazan este término de sostenibilidad surge la moda ética y sustentable, como esa alternativa de esperanza, más saludable que la moda convencional, mucho más consciente no solo en términos medioambientales sino de respeto por los trabajadores y protección de la salud usando materiales naturales libres de componentes tóxicos, que permitan que la sociedad siga disfrutando de la moda sin causar daños irreversibles.
¿Qué es la moda sostenible?
La moda sostenible (moda ética, slow fashion o moda sustentable), es el tipo de moda que se diseña, se confecciona y se distribuye bajo los principios de sostenibilidad, ambientalismo y responsabilidad social. No es la confirmación total de perfección para la industria de la moda por que asegurar que algo va a ser 100% efectivo es erróneo, pero si es un nuevo camino que gracias a los nuevos hábitos de compra de los consumidores y su forma más consciente de ver las cosas ha traído nuevos valores y conceptos auténticos que son muy positivos. ¿Quieres saber más sobre esta tendencia?… Sigue leyendo este post!!!
Pequeños pasos para grandes cambios:
No es una campaña Be Green o una moda, ni mucho menos una pérdida de tiempo. No tenemos que hacer cosas exageradas para aportar a cambios que eventualmente serán notorios. Es como aquel que dice que para que reciclar si nadie lo hace. No es por que los demás lo hagan, es por que de esa forma empiezas a crear cultura, si tu eres consciente seguramente tus allegados también lo serán y así es que se logran grandes cosas, no es de la noche a la mañana. Un pequeño gesto como comprar una camisa o unos jeans contribuirá o no a la conservación y cuidado del planeta. O pensar que tal vez no necesitas cambiar tu ropa mensualmente y tirarla sino que puedes comprar prendas que duren más, o quizás investigar un poco sobre marcas de ropa locales que sean sostenibles y que puedas apoyar a tu país. La moda sostenible es un transformación, una adopción de nuevas propuestas a nuestra vida diaria que aunque no lo creamos, impacta muchas vidas ¿Estamos de acuerdo?.
Los 10 Mandamientos de la Moda Sostenible:
A continuación les presento algunos de los principios y valores que justifican las prácticas responsables de la moda sostenible y su razón de ser tanto para marcas como también algunos tips para aplicar de manera personal!!!
1. Los materiales que se utilicen en el proceso de producción y distribución deben ser recursos sustentables. Es un poco obvio pero es la clave para no ser perjudiciales.
2. Optar por prendas de calidad y no por cantidad. Las prendas clásicas y atemporales que aseguran durabilidad son un Hit. Es mejor tener una prenda que dure 4 años, que 4 que duran 1 año (Les damos más valor a las prendas que compramos).
3. Haz lo que dices que vas a hacer: Si tienes una marca que se hace llamar sostenible, no hagas un empaque de plástico que todos sabemos acabará contaminando el mar.
4. Apoya lo local, las pequeñas empresas y el comercio justo.
5. Recicla y usa prendas de segunda mano o Vintage. Se pueden transformar prendas que ya tienes en otras nuevas y así no gastas por gastar.
6. Ten en cuenta la transparencia de las marcas a la hora de conocer aspectos esenciales como las condiciones laborales de los trabajadores.
7. Investiga sobre el origen de los productos que compras.
8. Opta por el comercio local. Cuando los desplazamientos de productos son muy largos desde el proveedor al cliente final, hay muchas emisiones de CO2, esto puede mejorar si todo es más cerca. (Esta es una de las tendencias que les menciono en mi artículo “Y hacia donde va la moda tras en covid-19”.)
9. Lava tu ropa con agua fría. 30 grados es una temperatura ideal usando detergentes naturales, bio o eco sin perfumes.
10. No te dejes llevar por convencionalismos. Apuéstale a propuestas más originales.
La moda ética: enfocada en las personas
Detrás de la fabricación de cada una de las prendas que utilizamos hay una historia pero… ¿Cuántos de nosotros sabemos quien hizo nuestra ropa? Un made in China o made in Bangladesh no es suficiente para comprender la historia de esa prenda como tal. ¿Cómo se fabricó?, ¿Quién la cosió? ¿Tiene un trabajo digno?.
Bueno, basada en este cuestionamiento, se define la moda ética. Aquella que no solo toma en cuenta el estilo, las tendencias y las necesidades económicas de la industria sino también a cada persona detrás de cada pieza desde el agricultor, el trabajador, el del transporte, el vendedor hasta el consumidor. Es todo lo que tiene que ver con derechos humanos.
El comercio Justo:
Por su parte el comercio justo es el que define que la moda sea sostenible. Exige una remuneración digna sin discriminación de ninguna índole (género, raza, clase social) a todas las personas que están detrás de la creación de un producto. Le da prioridad a las personas sobre el beneficio económico.
Se relaciona con los siguientes puntos clave
– Condiciones laborales y salarios adecuados
– No explotación laboral infantil
– Respeto al medio ambiente
– Dignidad
La Responsabilidad Social:
Hasta el momento tenemos una moda sostenible y ética. Ahora le agregamos la responsabilidad social que tiene en cuenta tanto el sistema social y el medioambiental que rodean la marca. Es esta parte que podríamos llamar “benéfica” para más de una de las partes donde la intención va un poco más allá de la venta de productos o el posicionamiento de marca sostenible. Es decir, hay aportes que pueden ser medioambientales o sociales por causas que obtienen beneficios a partir de lo que la marca propone. No es caridad, es una forma de mejorar las posibilidades y apoyar el entorno como parte fundamental de la marca.
Para Moda con Sentido, es muy importante este tema y por eso quise comenzar por esta pequeña introducción a este movimiento que está revolucionando la moda actual. Es un todo que abarca una infinidad de conceptos que iré tratando en mis próximos posts dependiendo también de lo que ustedes, lectores deseen profundizar.
Considero que esto es lo que necesitamos, y no tomemos de excusa la pandemia, la adaptación y los cambios que ahora repentinamente todos queremos hacer. Fijémonos más bien en lo que ya sucede hace mucho más tiempo, en lo que podemos hacer para frenarlo y apostarle a una moda consciente, ética y sustentable podría ser la solución para muchos problemas de medio ambiente, injusticia social y consumo irresponsable. Es cuestión de perspectiva y observación de posibilidades…
¿Ustedes que opinan?…