A todos nos ha pasado, cuando estamos enamorados no hay nada que nos convenza de que hay algo o alguien mejor esperando allá afuera. No queremos arriesgarnos ni pensar siquiera en los cambios por que nos asustan y es algo completamente normal. No es falta de voluntad o cobardía, simplemente estamos viviendo un momento, un sueño o en el peor de los casos una costumbre, algo que se nos volvió un refugio y nuestra zona de confort de la que claramente es difícil salir. Mi intención no es convertirme en una gurú de la filosofía budista del dejar ir o del desapego pero sí considero que es importante tenerlo en cuenta incluso cuando vamos a darle una chequeada a nuestro armario y vemos que en él también se refleja nuestra poca o mucha capacidad de cumplir con esta filosofía.
No es volverte el más minimalista ni tampoco dejar de comprar lo que te gusta por que la sostenibilidad lo dice. Es un cambio de mentalidad y de ver algunas alternativas que pueden funcionarte a ti, y que tendrán buenas repercusiones medioambientales y sociales.
Hay muchas formas de ser más conscientes con la ropa que usamos. La típica frase de “Lo barato sale caro” queda perfecta para entender que muchas veces nos lanzamos a comprar cuanta oferta encontramos, y llegamos a casa con 35 bolsas de ropa que al cabo de un tiempo se dañan, se destiñen y su tiempo de uso se agota.
Personalmente, lo he hecho y aunque muchas de ellas son bastante lindas, también he optado por comprar prendas que aunque son más costosas son de mejor calidad y por ende tienen mayor durabilidad. Claramente también depende del cuidado que cada uno le tenga a su ropa, pero creo que si inviertes más dinero, más cuidado tendrás.
Tener un armario sostenible no es para nada complicado y buscar unos hábitos de compra un poco más responsables no estaría nada mal. Para eso puedes hacer un plan similar al que te daré a continuación y usarlo como guía para comenzar:
Haz un análisis de tu armario y tómate el tiempo:
Como les dije en un post anterior, el armario no puede esta por siempre igual, cada vez más desordenado, más lleno de ropa y a punto de explotar. Vestirnos es una de las primeras actividades que hacemos al comenzar el día y no hay nada mejor que hacer de eso un momento único, casi un ritual
Si queremos que suceda de esta manera, es importante hacer una limpieza total y un détox de la ropa que tenemos y así también podremos ver que tan sostenibles somos o que podemos mejorar (personalmente debo hacer bastantes cambios). Una vez empiezas, verás que hay muchas prendas que no usas, que compraste y nunca te pusiste o que ya debes desechar. Todo eso enfócalo ahora al tema de la sostenibilidad y trata de evitar a toda costa que tu limpieza de closet vaya a afectar algún tema medioambiental. La idea es que sea una actividad que hagas más consciente y no solo por que el armario se vea bien.
Conoce las marcas sostenibles:
Es muy común desconocer las marcas a las que puedes acudir para encontrar piezas sostenibles y terminarás volviendo a viejos hábitos de compra compulsiva y rápida. Muchas de las marcas tienen en sus portales web o redes sociales la información principal que indica que son sostenibles. Puedes hacer una búsqueda y empezar a entender como funcionan de manera más profunda e incluso intentar poner en tu radar firmas locales o pequeñas que realicen estas prácticas y estarás apoyando también estos proyectos.
En Colombia algunas que puedes encontrar son:
– Lish Clothing: Una marca que adopta la economía circular (próximamente les explicaré en que consiste). ¡Hacen moda atemporal que no se adapta a estaciones!
– Little Ramonas: Usan materiales como el cuero totalmente libre de cromo y en su lugar fibras recicladas. La reducción del uso de agua en los procesos de manufactura también es una de las prácticas de esta marca.
– Religare: Una marca que trabaja con artesanos colombianos, usan telas y materiales orgánicos y tienen un stock limitado de producción, es decir no fabrican prendas que no se vayan a vender.
– Maathai Organic: Una marca de ropa interior que apoya el cuidado de bosques y arboles y vinculan cada causa hacia ese ideal. La lencería se fabrica con algodón orgánico
Busca las colecciones especiales de tus marcas favoritas que sean sostenibles
Ser sostenible, no significa jamás volver a comprar en las tiendas que de costumbre visitamos. Lo ideal es que busques entre todas las ediciones de firmas como H&M las propuestas que trabajen temas de sostenibilidad.
Esta marca en particular viene apostándole a estas nuevas formas de fabricar prendas y con su colección Conscious Exclusive lo demostraron. Para esta ocasión, proponen usos de materiales de origen sostenible como el Circulose, un material que proviene de textiles reciclados y Vegea, un cuero vegetal vegano que se hace con restos de uvas.
Arregla la ropa que ya tienes y crea nuevas prendas:
Un consumo consciente tiene que ver con la idea de comprar menos y por esta razón todas las prendas que ya tienes en tu armario pasan a ser más valiosas. No solo debes aprender consejos para lavarla, secarla o para prolongar su tiempo de vida útil, también puedes transformarlas y convertir esta práctica en algo divertido y que ayude a mejorar tu creatividad. ¿Tienes unos jeans que ya no usas? Córtalos y hazte unos shorts que podrás usar cuando viajes. ¿Te gusta el tie dye? Hay muchos tutoriales que encontraras fácil y podrás teñir tus prendas como más te guste… Opciones hay muchas, solo debes ser un poco más recursivo.
Atrévete a usar Vintage o ropa de segunda mano:
Vintage proviene del francés Vendenge (Vendimia), que significa que como sucede con el vino, hay prendas que se vuelven más valiosas con el paso del tiempo, es decir que son de épocas que seguramente no volveremos a ver. Una prenda Vintage tiene “edad” pero aún no se considera antigüedad.
Es exclusivo, original y retro. Son prendas que no verás en una tienda de ropa común y corriente y puedes crear un estilo muy interesante. Además con su uso, contribuyes a la reducción de la huella de carbono que significa la fabricación de ropa nueva y su comercialización. Reutilizas y les das la oportunidad a prendas que no se deben botar solo por que pasan de moda.
Es solo el comienzo de un camino que debemos recorrer si en realidad queremos un cambio. Puedes empezar por donde quieras y estarás apoyando no solo al planeta sino a las marcas que proponen otro tipo de moda, que sigue siendo muy linda pero que tiene un propósito mucho más profundo sin decir que las demás no lo tengan. De igual forma todos de una u otra forma debemos conscientizarnos y entender que la sostenibilidad ya no es una opción como era hace unos años, ahora es más un estilo de vida que casi por obligación deberíamos adoptar. Muchos temas vienen desde hace un tiempo como una avalancha que ya no daba más y que era necesario vivirla para hacer un alto y empezar a pensar de manera diferente.
Estos son solo algunos consejos que para Moda con Sentido son sencillos de realizar y pueden aportar bastante para el futuro, en el que nada será como lo conocemos y esperemos sea mucho mejor…