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Paris y Yo: Una nueva experiencia

Tiempo de lectura: 7 minutos

Paris! La ciudad que veía desde pequeña en películas y libros de moda, su elegancia, el glamour y el encanto en cada esquina siempre me llevaban al mismo lugar: mis sueños. Ya había estado aquí en este hermoso lugar antes,  pero la sensación de venir por unos días y volver a tu realidad es muy diferente a todo aquello que experimentas cuando sabes que esa realidad, tu vida y tu esencia se mudan contigo.

No voy a decirte que siempre tuve muy claro en mi mente la idea de venir a Paris o al menos no sabía si aquello que deseaba iba a seguir el curso que yo esperaba, lo que si puedo asegurar es que desde el momento en que decidí tomar esta decisión de dejar mi país, mi hogar, mi familia , mis amigos y toda esa vida a la que estuve acostumbrada 24 años, fue porque en mi mente había algo aún más grande que el miedo a lo desconocido: MI SUEÑO. 

El sueño de ir a París,  a la capital de la moda de Alta Costura, referente mundial de una industria inmensa que me enamora cada día y de la que quiero y seré parte después de esta experiencia.  Puede sonar un poco cliché y de película pero creo firmemente en el poder de la mente y las grandes cosas que podemos llegar a ser y a hacer cuando nos proponemos algo que por más difícil que parezca se puede materializar y convertirse en la guía de nuestro camino, porque una vez encuentras esa vibra que mueve tu corazón y tu alma, todo se vuelve más claro, más sencillo y por supuesto más feliz. 

Y ahora si la historia de lo que ha sido esta nueva vida…

Llegué a parís hace 2 semanas exactamente, vuelo de 13 horas, 8 maletas, cansancio, emoción, felicidad y miedo (todo a la vez, así que no se podrán imaginar como estaba en ese momento). No se porqué pero la mirada que tuve al bajar del avión fue otra, ya no vi Paris desde una perspectiva de algo novedoso como cuando nunca lo has visto,  sino más bien desde el nerviosismo de tener que enfrentarme a un gran choque cultural y personal no desde un lado negativo sino más bien lleno de incertidumbre y emoción a la vez.

Gracias a las oportunidades que he tenido de viajar por el mundo conozco la sensación,  la he vivido en múltiples ocasiones como a todos nos ha pasado alguna vez, de pensar que no pertenecemos o que somos outsider. Y claro! Es que lo soy. Vengo de Colombia un país alegre, lleno de amabilidad, calidez, sol la mayor parte del tiempo y otra forma de vida completamente distinta y llego y me encuentro con una cultura que me recibe muy bien, me da esperanza y felicidad pero aun así sigue siendo diferente a la mía. Muchos me decían que iba a lograr acoplarme fácil porque sé el idioma, porque ya he estado aquí, porque ya conozco, pero en realidad eso lleva muchos aspectos detrás que tal vez no contemplas hasta que no lo vives por experiencia propia. Con esto, no quiero asustarte ni decirte que todo está mal porque al contrario, nunca había estado más feliz pero tampoco nunca había estado más nerviosa en mi vida, es el momento de comenzar algo nuevo que me lleva a veces a dudar, a hacerme miles de preguntas, tener un sinnúmero de pensamientos a la vez y así me he sentido estos días y está bien, está bien permitirte estas emociones pero no dejar que ronden en tu cabeza y te vuelvan loco.   

Una de las cosas que he aprendido aquí a pesar de llevar poco tiempo, es que debes siempre mantenerte con tu “mirada de turista”. Cuando vas de viaje a conocer un nuevo lugar  todo lo ves desde las emociones y tu intuición, tus ganas de conocer y recorrer son más grandes que cualquiera de las cosas no tan buenas que te pueden pasar porque al final serán experiencias e historias para contar, porque cuando eres turista no dejas los días pasar sin más, sino que aprovechas cada minuto y cada detalle al máximo para guardar en tu memoria los mejores recuerdos de ese viaje soñado… En mi caso este viaje es mi nueva vida y por eso las expectativas de vivirla y disfrutarla están más que elevadas,  a veces me podrá parecer largo pero el tiempo vuela y nunca volverás al ayer ni repetirás un día ya vivido.  Cada día es único e irrepetible y si lo veo de esa forma seguro me gozaré al máximo esta inmensa oportunidad que me da la vida y los dos seres que más amo en el mundo, mis padres, los que hicieron realidad este gran sueño y por quienes día a día me levanto feliz y agradecida.

Quiero contarte algunos datos curiosos que he visto durante mi corta estadía en Paris que quizá te sirvan sin algún día vienes a visitar o a vivir como lo hice yo…

 

La vestimenta

1. Paris siempre ha sido reconocido a nivel global por la elegancia y el glamour de su vestimenta, sin embargo hay ciertos clichés (la boina roja o la camisa de rayas) que NO se utilizan aquí por más que las películas y series lo muestren de esa forma. Si tu deseas las puedes utilizar pero trata de no combinarlas todas a la vez como si fuera un disfraz, sé más sutil.

 

2. En París te vistes para vivir la vida cotidiana, muy de película y todo pero no querrás andar todo el día adolorido o quejándote de tus tacones con los que ya no sientes tus pies. La gente normalmente utiliza tennis, botas y botines ya que es muy usual caminar kilómetros en un día por costumbre y además por que puedes disfrutar del encanto de la ciudad, así que puedes vestirte chic pero siempre pensando en tu comodidad.

3. La moda es muy relativa y acorde a la personalidad y gustos de cada persona. No todo el mundo se pone tacones, vestidos, abrigos y balacas a lo Blair Waldorf. Puedes encontrar dependiendo del sitio al que vayas o lo que amerite la ocasión, todo tipo de outfits y estilos diferentes que podrás observar una vez empieces a conocer la ciudad. Hay diversidad y multiculturalidad. (Te lo digo yo, una estudiante del instituto de moda más reconocido del mundo)… Siempre hay algo distinto y eso es muy positivo, aquí en París puedes ser tú.

La forma de vivir y los planes

-Una ciudad con mucha vida y por ende con afán. No me parece extraño ya que crecí de esta forma, me eduqué y me acostumbré a ser rápida, a no demorarme alistándome y a tener una lista interminable de cosas por hacer en un día. La gente camina rápido, algunos incluso corren y el paso es constante y firme, no pierden tiempo y no se detienen mucho.

-Después de la pandemia, Francia adoptó bastantes medidas de bioseguridad, entre estas la obligación de tener un Passe Sanitaire, que solo obtendrás si tienes tu esquema de vacunación completo y se hace a través de un website. Lo piden en muchos lugares como cafés, restaurantes, bares, etc. El uso del tapabocas es obligatorio en los medios de transporte público y en recintos cerrados pero en la calle NADIE lo usa. 

-El metro es el transporte más usado y no se fija en clase social.  Aquí todo el mundo toma el metro, sea el ejecutivo más elegante, el niño que va a la escuela, la mamá con sus hijos, la chica que trabaja en mcdonalds, la modelo, etc. Es rápido, efectivo y funciona perfectamente para moverte por la ciudad. 

 

-Los apartamentos son pequeños y muy costosos. Normalmente cuando rentas un lugar para vivir, no es el precio base que ves al principio, porque adicionalmente debes pagar unas cantidades de dinero como los gastos de agencia, el mes de alquiler y otras exigidas por la ley francesa como tu seguro de hogar, los impuestos del edificio, los servicios, el internet, etc.

-La arquitectura Haussmaniana de la mayoría de los edificios parisinos todavía conserva en los últimos pisos una diferencia con los demás apartamentos. El tamaño, la llegada en escaleras estrechas y las fachadas hacen parte de una “chambre de bonne” , creada en Paris en 1830, era el lugar donde vivían los trabajadores domésticos o servidumbre con accesos separados y que laboraban para los apartamentos burgueses. De hecho hoy en día aún encuentras en internet si la buscas, la opción de alquilar un lugar como este y lo viví porque de los 15 apartamentos que visité hasta encontrar el definitivo, unos 4 o 5 eran así y con precios BASTANTE ALTOS. 

Muchas personas hoy en día compran 2 o 3 “chambres de bonne” y las remodelan para rentar apartamentos más espaciosos y bonitos. Sin embargo, la entrada sigue siendo la misma y ahí fue que aprendí porque se veía tan diferente si estaba en el mismo edificio.

 

En un día puedes ir al menos a 3 restaurantes o cafés diferentes que normalmente ofrecen el servicio en la Terrasse (plan típico parisino de sentarte a tomar algo justo frente a la calle).  El día es largo y la oferta de lugares como este es amplia, así que puedes comenzar tu día con un desayuno, pasar a un café y posteriormente tomar algo después del trabajo. (puedes pasarte el día saltando de lugar en lugar pero cuidado con la cuenta, se te puede ir bastante dinero). La propina nunca está incluida, es voluntaria. El Aperol Spritz es el coctel más tomado por los parisinos. 

-El tratamiento de aguas en Paris es muy especializado y por ende el agua de la llave es potable. Cuando vas a un restaurante y si no quieres pagar 5 euros por una botella de agua, pide un carafe d’eau o un verre d’eau. No te cobrarán el agua y podrás tomarla con tranquilidad.

-Cada distrito o arrondisement tiene algo especial que lo hace único. Le Marais por ejemplo, es un lugar en el que puedes encontrar muchas opciones de Vintage Stores o Thrift Shopping para distintos gustos y presupuestos. Ambas venden ropa de segunda mano pero la diferencia es que la primera selecciona ropa “vieja” de alta calidad que puede ser deseable para varios tipos de consumidor, la lavan , la dejan en perfecto estado y la distribuyen en las tiendas. La segunda es más la recolecta de prendas de otras personas en forma de donación que se venden a precios muy bajos.

 

-Si compras el tiquete del metro equivocado (Si te vas a mover en Paris debe decir Paris, si es fuera es Ile de France) o pierdes el que traías entre una conexión y otra, en ocasiones hay controles y pueden multarte por 30 o 35 euros (me pasó una vez).

-Si vas a tener una larga estadía, la mejor opción es adquirir la tarjeta NAVIGO, dependiendo de tu tiempo en Paris hay diversos planes y opciones. Puedes comprarla online y llega a tu casa o la reclamas en una estación de metro.

-Los trenes, buses y metros salen muy puntuales, en Google Maps puedes ver los horarios y no esperarán ni un minuto después de la hora establecida. (también nos pasó con mi familia y corrimos como nunca en la vida, afortunadamente llegamos a tiempo).

Vivir esta experiencia ha sido mágico para mi y aunque llevo poco tiempo ya estoy empezando a acostumbrarme, pero también se lo mucho que me queda por experimentar y por conocer. ¿De eso se trata no?. La Torre Eiffel siempre será uno de mis lugares favoritos y el que seguramente nunca dejaré de ver con esa mirada de turista. Siempre que veo este emblemático monumento, recuerdo que en Paris los sueños se hacen realidad y que vine aquí a cumplir el mío … Espero me sigas acompañando en esta aventura y que mis experiencias puedan aportar algo a ese sueño que tienes o que seguramente pronto encontrarás…

Au revoir…

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Moda con Sentido es un proyecto mediático especializado en moda establecido en Colombia en 2020,  con una misión continua de conectar conocimientos, emociones y opiniones alrededor del significado y el valor de una de las industrias más grandes del mundo.

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