Aunque el título de este post suena bastante lógico para algunos en términos de adivinar hacia donde debería inclinarse el ser humano “común y pensante” (la moda es poco importante en este momento), es decir en un momento de guerra, es una realidad abarca dos universos completamente paralelos y los conecta en un punto común: los seres humanos, todos pertenecientes a un mismo planeta que por cuestiones irrazonables hoy se encuentran de nuevo en una situación de suma incertidumbre, tristeza y catástrofe como si la pandemia mundial no hubiera generado sus efectos, y una vez estamos viendo la luz para buscar como vivir con ello, vuelve y sucede algo inesperado que revoluciona la forma de ver la vida.
Febrero 24 de 2022, el mundo se paraliza por la invasión rusa en Ucrania. Vladimir Putin y su ejército fascista deciden desplegar sus tropas, armamento militar, unidades nucleares y letales que pueden indicar según aseguran los expertos, el desate de una Tercera Guerra Mundial y de repente llega a muchos la pregunta ¿De verdad te vas a sentar a ver un desfile de moda? ¿Cómo puede ser esta industria tan insensible y superficial? ¿Por qué tanto silencio de las grandes casas de moda frente al conflicto? Cómo podría encajar la moda en un mundo de guerra y sufrimiento en el que miles de personas están huyendo de sus hogares y muriendo injustamente?, entre otras.
De todas las opiniones que crecieron a lo largo de este tiempo y se alimentan de las redes sociales para viralizarse y crear comunidades, estoy de acuerdo con muchas de ellas, considero que la reacción fue un poco tardía y de pronto podría haberse hecho más en el momento del impacto, y como ser humano y persona que trabaja en la industria de la moda pero también vive en este mismo mundo injusto y cruel me duele la guerra, me duele el sufrimiento y me duelen las injusticias. Por esa razón a pesar de que mi trabajo me lo exigía de estar presente en una Semana de la Moda de la ciudad en la que vivo, que no podía detenerse, tuve que ver un poco más allá de lo que mis ojos y mis sentimientos querían mostrarme y analizar desde un punto más crítico y objetivo lo que estaba sucediendo para comprender. Hoy que ya finalizaron estos eventos de la Moda, puedo contarles lo que ha pasado hasta el momento y cómo ha reaccionado la industria.
La importancia de la moda como industria con voz y presencia
Recordemos que las Semanas de la Moda son históricas y desde la primera que se realizó en 1943, los eventos más importantes para las grandes capitales Londres, Nueva York, Milán y Paris y para la industria en general, la cual no estaba preparada para este impacto que sucedió justo en un momento en el que ya iban por la mitad de la tercera semana de la moda de Prêt-à-porter Otoño/ Invierno 2022-2023 que es la de Milán y quedaban unos pocos días de esta y la de Paris por venir.
Como cualquier otra industria, la moda también tuvo un momento difícil durante los últimos tres (3) años debido a la pandemia mundial COVID 19. De acuerdo al informe de Mckinsey & Company: Estado de la moda 2022, una recuperación desigual y nuevas fronteras “la industria de la moda registró una disminución del 20% en los ingresos en 2019-20, ya que las ganancias antes de los márgenes de intereses, impuestos y amortización (EBITA) disminuyeron en 3,4 puntos porcentuales hasta el 6,8%”. Alrededor del 7% de las empresas abandonaron el mercado por completo, debido a dificultades financieras o porque fueron compradas por rivales.
Desempleo, caída económica y altas tasas de desigualdad pegaron fuerte a la industria de la moda la cual en 2021 comienza su proceso de recuperación pero basada en el cambio de comportamiento de los consumidores en relación con los canales digitales, las preocupaciones por la justicia social y la renuencia a viajar, la inversión oportunista y la necesidad de construir modelos operativos más eficientes, simples y centrados en la demanda. Era el momento de prueba y error y de desafiar lo tradicional para entrar en nuevos imaginarios de cómo vender y consumir moda.
El año 2022, por su parte se basa en el imperativo de las marcas por asegurar esa recuperación dentro de nuevos universos físicos pero sobre todo digitales. Es un escenario cada vez más volátil, cambiante y retador que requiere del uso de las oportunidades que ofrecen estas nuevas fronteras como el surgimiento de los NFT’S, los juegos virtuales, el metaverso con tiendas virtuales y eventos entre otros ya que según el informe en los próximos 12 meses, estos esfuerzos se acelerarán, gracias a que el comercio social dentro de la aplicación desempeña un papel cada vez más importante.
Sin embargo, un deseo por volver a la realidad y vivir lo que se siente una Semana de la Moda más “cercana y física” fue la apuesta de muchas marcas para la Paris Fashion Week de este año. Fueron 95 marcas participantes en total de las cuales 37 fueron presentaciones y 13 escaparates digitales… ¿Por qué les doy estas cifras? Porque si lo pensamos bien era algo grande lo que venía como es costumbre todos los años y detenerlo habría sido otra crisis para la industria y los trabajadores teniendo en cuenta el esfuerzo de meses que culminaría este 8 de marzo.
Según Fashion United, la industria de la moda tiene una mano de obra de 3384,1 millones de personas y su valor global equivale a 3 billones de dólares. Eso significa que corresponde al 2 % del Producto Interior Bruto (PIB) mundial y que las personas que hacen parte de la preparación exhaustiva de más de seis (6) meses de trabajo para producir las colecciones que fueron presentadas en estas semanas de la moda, dependían en gran parte de los resultados exitosos de las mismas ya que la mayoría de ellos trabaja tiempo completo en diferentes cargos que ofrece la industria, y si hubiera sido de otra manera las pérdidas habrían sido significativas.
Es importante resaltar que son grandes equipos de profesionales hasta personas que no tienen el título profesional, los que se encuentran detrás de escena de cada una de las marcas que se presentan anualmente. Van desde los encargados de idealizar las piezas, hasta los que hacen la producción, se encargan de la distribución, la comunicación y la publicidad de las marcas. También hay periodistas de moda y otros agentes importantes que contribuyen a la constitución del sector de la moda tal y como lo conocemos.
¡Se cancelan las semanas de la moda por la guerra en Ucrania! Habría sido el titular perfecto para muchos que creen que quienes trabajamos en esta industria hacemos parte de un show tildado de superficial y banal por ser performático, artístico y visual pero que en realidad si lo vemos más allá de las gafas del prejuicio, acoge a miles de familias que dependen del trabajo de sus seres queridos y provee empleos que aportan a la economía mundial. Sentarse en un desfile si puede ser divertido, colorido, musical e incluso ocioso si quisieramos llamarlo de alguna manera, pero lo que hay detrás de este gran trabajo requiere de mucho esfuerzo mental y físico, mano de obra, voluntad, sacrificios y sobre todo talento así que es no, no era una decisión tan sencilla de tomar.
Cómo se pronunció la industria de la moda frente a la guerra?
Si la decisión hubiera sido otra y si se hubiera cancelado lo que quedaba de la Milan Fashion Week y la Paris Fashion Week completa, es cierto que no sería la primera vez que se cancela algo inesperadamente por crisis mundiales que se salen de nuestras manos. Sin embargo, considero que aunque en un comienzo la reacción fue un poco lenta y “tibia” como se comentaba después de Milán, la moda en general no es ajena a temas sociales, políticos y económicos que han transcurrido por siglos en distintas partes del mundo y como fenómeno cultural omnipresente, participa de forma directa y tiene el poder de visibilizar o invisibilizar estas situaciones.
Cuando estallaron las Guerras Mundiales el mundo se detuvo, pero no faltaron nunca aquellos que iban en contra de la corriente aún cuando afuera el conflicto era inmenso. La moda fue por mucho tiempo una burbuja de personas que iban en contra del régimen, que pecaron por creativos y por omisión pero ese pensamiento ha cambiado. La industria de este siglo es evolucionada, se ha fortalecido y se ha organizado de manera tal que el papel de espectador pasivo que sueña con estas fantasías y mira de lado a lado para al final aplaudir e irse a su casa, ha cambiado por uno que incluso puede sacudir la economía de una potencia mundial como Rusia y ha usado su poder simbólico como vehículo de expresión.
Voy a darles un resumen general de lo que hasta el momento tiene relevancia para mi en términos de reacción activa y con sentido frente al conflicto (lo que no mencione no es que no sea importante pero para mi sencillamente no es relevante)
1. De acuerdo a un comunicado de prensa oficial de la Federación de la Alta Costura y Moda, se informó que sus miembros realizan donaciones a través de ACNUR, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Han estado presentes en este territorio por un largo tiempo pero ahora por la crisis actual están fortaleciendo sus operaciones mediante el envío urgente de más recursos, personal y artículos de socorro para ser desplegados en la región. Los especialistas en protección y bienestar infantil de ACNUR también están listos para apoyar a las autoridades nacionales.
2. Los grupos de moda y lujo más importantes y poderosos de la industria como Kering, LVMH, Richemont, Chanel, Dior, Hermès, y Armani recientemente y el gigante español Inditex, han frenado sus operaciones en Rusia y por ende han renunciado a un ingreso de 6.770 millones de dólares aproximadamente teniendo en cuenta las cifras de 2021 que este sector del lujo dejó en el país (Rusia).
Para algunas marcas no se ha basado únicamente en el cierre temporal de todas sus tiendas físicas sino también una restricción total de compra incluso online debido al cierre de empresas como Visa y Mastercard de estos conglomerados.
Aquí algunas cifras para entender lo grandes que son estas decisiones
– Armani es la marca de moda con más tiendas en Rusia: 34 tiendas tomaron la decisión de cerrar por el momento hasta que lleguen tiempos de paz.
– Los ingresos generados por la firma francesa DIOR fueron de 14 millones de euros aproximadamente en 2019 lo cual confirma un gran volumen de ventas que por ahora quedan congeladas
– Inditex tiene más de 500 tiendas en Rusia y se ha pausado el trabajo de 9.000 empleados aproximamente lo que dio paso a que otras firmas como Mango y Tous siguieran sus pasos
– Con el cierre de Inditex, Nike, Adidas y H&M, Según datos de Euromonitor International, sólo estas cuatro empresas del sector textil dejarán de ingresar 3.000 millones de euros cada año que dure el cierre debido al conflicto. Esto se debe a que Rusia es uno de los principales mercados de todas ellas.
– Tendam (grupo al que pertenecen firmas como Cortefiel, Pedro del Hierro, Springfield o Women Secret) también confirmó el cierre de sus 50 establecimientos que emplean a 400 personas.
3. El grupo francés de lujo LVMH (Louis Vuitton Moët Hennessy) donó la semana pasada 5 millones de euros como muestra de apoyo al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en su trabajo en favor de las víctimas directas e indirectas de la guerra en Ucrania.
Por otra parte han organizado de manera voluntaria una colecta en favor de la asociación para que los trabajadores contribuyan en este esfuerzo colectivo para ampliar la ayuda. Además con la presencia de 150 trabajadores en el conflicto de manera directa, su fondo de solidaridad Heart Fund, lanzado en 2021, se ha movilizado también para aportar ayuda financiera y psicológica a todos sus trabajadores, «especialmente a los directamente afectados por este conflicto».
4. Chanel ha hecho una donación de 2 millones de euros a distintas ONG para ayudar a las familias afectadas por la guerra así como un acompañamiento que se prestará desde la Fundación Chanel a los aliados locales para apoyar a niños y mujeres afectados por el conflicto.
5. La edición ucraniana de la revista Vogue invitó a todos los conglomerados y empresas internacionales de moda y lujo a detener cualquier vínculo con el mercado ruso de manera inmediata. “Mostrar su conciencia y elegir a la humanidad sobre los beneficios monetarios es la única postura razonable que uno puede tomar para enfrentar el comportamiento violento de Rusia”, se leía en el comunicado.
6. Giorgio Armani, el único diseñador que se pronunció en la Semana de la Moda de Milán presentó su nueva colección para el otoño/invierno en medio de una pasarela silenciosa como señal de respeto a lo que acontece en Ucrania
7. Demna Gvasalia el Director Creativo de Balenciaga fue sin duda la manifestación más significante, emotiva y transgresora de todos los diseñadores que se presentaron en esta edición de la Paris Fashion Week. Desde una mirada personal y una experiencia vivida en carne propia, el diseñador de moda Georgiano reconoció lo difícil que fue para el concentrarse y seguir adelante con su desfile mientras tenía a muchos de sus amigos en Rusia y Ucrania pasando por momentos muy complejos los cuales desencadenaron en su mente recuerdos de 30 años atrás.
A pesar de considerar la cancelación de su desfile, el diseñador decidió no sacrificar su trabajo de meses de nuevo por el mismo personaje (Putin) y más bien dedicarlo a la resistencia del poeta ucraniano Oleksander Oles, que murió huyendo de los nazis en 1944. La banda sonora se abrió con una pieza del compositor clásico Antonín Dvořák.
"La guerra en Ucrania ha desatado el dolor de un trauma pasado que he arrastrado desde 1993, cuando lo mismo sucedió en mi país natal y me convertí en un refugiado para siempre", explica Demna. "Para siempre, porque eso es algo que se queda contigo. El miedo, la desesperación, el darte cuenta de que nadie te quiere. Pero también me di cuenta de lo que verdaderamente importa en la vida, como la vida misma, el amor humano y la compasión".
Por otro lado y para centrarnos en el enfoque 360 (el nombre que lleva la colección), lo que se quiso contar fue una historia triste, desoladora y sobre todo muy cercana de lo que el metaverso, las realidades virtuales y las desconexiones con la realidad pueden traer a nuestro diario vivir.
Además el escenario, las prendas y la lucha de los modelos por caminar en contra de corrientes de nieve (falsa como todo lo que puede venir en el futuro) muy fuertes y teniendo en cuenta que fue un concepto planeado antes de la noticia de la guerra, mostraban claramente un panorama apocalíptico y caótico. La moda tiene la costumbre de encontrar formas no solo de reflejar sus tiempos, sino también de proyectar posibilidades.
“Esas miradas plegables y extraíbles me hicieron pensar en nómadas, refugiados, personas que tenían que irse a algún lugar a toda prisa. La bolsa de la temporada parece ser un saco de basura. ¿Cuántas veces te has mudado de apartamento con tus cosas metidas en un Hefty? Aunque aquí se llamaba Bolsa de Basura y estaba hecha de cuero”
Un juego de luces que puede simular un bombardeo, los invitados quienes encontraron en cada uno de sus asientos la bandera ucraniana, vieron el desfile detrás de un vidrio de cristal (como espectadores cercanos pero lejanos de la cruda realidad de la guerra).
El espectáculo cerró de una manera devastadora pero a la vez emotiva cuando aparece un conjunto de chándal amarillo y luego Eliza Douglas se dirigía a un lugar seguro en una funda azul cielo con larga cola que siguió un largo camino en el viento, como una promesa de días mejores. , luego un vestido azul con una larga cola. Cualquiera de los dos pasajes juntos forman la bandera de la nación democrática e independiente de Ucrania.
«Este desfile no necesita explicación. Es un homenaje a los intrépidos, a la resistencia y a la victoria del amor y la paz».
Muchas de las manifestaciones más importantes hacia situaciones tan delicadas como la que está pasando Ucrania en este momento, implican tomar las armas que tú como ser humano, como empresa, como marca tienes a la mano y usarlas para el bien común, para aportar en algo, para ayudar con lo que esté a tu alcance a construir cada vez un mundo mejor y frenar tantas injusticias entre tanta desigualdad y luchas de poder. Si puedes donar, dona, si puedes pelear, pelea, si puedes crear una voz y moverla, hazlo pero no juzgues, no desde una posición en la que esperas que los demás hagan más de lo que tu haz intentado hacer.
La moda se ha pronunciado y es que ya no es una opción que no lo haga. Cada vez más las generaciones venideras y tambien las que ya existen exigimos transparencia, posición, criterio, voz, y por esta razón debemos dar espera a lo que siga sucediendo de aquí y adelante y al verdadero aporte que los grandes grupos y firmas de moda puedan entregar a un mundo que sigue en guerra y que no se convence de tendencias o declaraciones de “ayuda y apoyo” por encajar sino que admira lo que sea genuino y desde el corazón, algo que en realidad pueda generar un cambio y no una mera publicidad o estrategia monetaria…
Un comentario
Muy interesante tu artículo. Realmente por falta de conocimiento a veces pensamos y creemos que la moda es solo un tema banal y súper cual si lo juntamos con un tema trascendental como la guerra. Gracias por tu muy buen articulo