Que lindo ser humana, cuestionarse, sentir, vivir emociones y ver como los demás buscan ser su mejor versión cada día desde lo que para cada uno significa perfección, una palabra muy alejada de lo que en realidad Barbie nos hizo reflexionar en este film de 1h y 54min a través de una crítica inteligente y divertida que hace una deconstrucción de lo que esta muñeca significa en dos mundos paralelos Barbie Land y el mundo REAL.
Desde el momento en que me senté en esa sala de cine supe que algo interesante y sobre todo revelador debía pasar. ¿Por qué? Porque si toda la vida Barbie ha sido un modelo a seguir, un sueño, un juguete favorito o un motivo de repulsión social, promotora del consumismo, perpetuadora de estereotipos y sobre todo enriquecedora de grandes personalidades masculinas, alguien debía poner en su sitio varios de los temas que por años han girado alrededor de la famosa muñeca. Contra todo pronóstico, Barbie no es un homenaje a la muñeca más querida por varias generaciones, pero tampoco un ataque revolucionario; en todo caso es una narración que va y viene entre la sátira, el enfrentamiento a realidades, la comedia y la reflexión.
Hoy en medio del 2023 cuando la sociedad pide a gritos cambios y nuevas formas de interpretar el mundo, la directora y guionista Greta Gerwig quien ha trabajado en cine independiente desde hace ya varios años y que con esta cinta se consolidó como la directora con el mejor estreno en la historia del cine, nos entregó una propuesta dirigida no a un público infantil sino que navega a profundidad la realidad de lo que significa ser mujer, adulta, madre, hija rompiendo récords a nivel mundial y facturando más de 337 millones de dólares en todo el mundo.
Esta película me llevó por todas las etapas de sentimientos que se pueden tener al ver algo que impacta, hace reflexionar. Me sentí niña de nuevo, volví al pasado y a mis recuerdos felices de cuando era fan 100% de esta muñeca, pero también me identifiqué con el sentimiento de nostalgia al crecer y tener una buena aterrizada a la realidad, de enfrentarse a lo que significa ser humana y mujer. Todo esto, no por sentimentalismos sino porque la forma en la que la película se estructura es tan acertada que logra engancharte de principio a fin.
Cuando cree mi portal de “Moda con Sentido”. uno de mis primeros artículos fue sobre Barbie (se los dejo aquí para que vayan a verlo). En él, revisamos su historia, las razones de su creación, lo que ha significado en la sociedad por más de 64 años y además todas esas propuestas con las que se ha reinventado y ha entregado mensajes importantes y adaptados cada vez más a la igualdad y la aceptación a las niñas y mujeres, que como yo la conocemos desde que tenemos memoria.
Sin embargo, lo que vi aquí fue todo lo contrario a lo que alguien podría imaginarse de una película de Barbie (la rubia, de ojos azules, con una belleza irrealizable sin ningún contratiempo en su vida y su mundo ideal). Vi una realidad incómoda en la que lo único maquillado de fantasías y color de rosa es el stage y las escenas de grabación que definitivamente recrean perfecto lo que alguna vez siendo niña soñé y tuve en mi cuarto de juguetes, lo demás viene cargado de los siguientes mensajes:
1.Una parodia al mundo plástico y fantástico de Barbie vs el mundo real
Barbieland es el recinto de la perfección asfixiante e irrealizable donde las mañanas y los días pasan siempre igual y donde nada perturba la tranquilidad de sus habitantes (otras barbies y los kens). Todos los días son perfectos para la Barbie estereotípica, que se despierta en su cama con forma de corazón, saluda a las Barbies vecinas y se dirige a la ducha, que está seca (no hay agua, viento, sol o gravedad en Barbie Land). Su atuendo del día la esperaba, tal vez un traje de Chanel, protegido con un plástico brillante como en una caja de Barbie. Luego se desliza por su tobogán de color rosa intenso hacia la piscina sin agua. El cielo arriba está pintado de azul, las montañas de púrpura.
Aquí todo es imaginario, incluso lo que comen, toman o el mismo mar en el que Ken trabaja sin acercarse al agua. Aunque es ficción y claramente es una adaptación de la muñeca y su universo creado por Mattel a una versión humana se evidencia la carencia de valores, emociones y lo plana que es la vida cuando se vive desde los estereotipos. A lo largo de varias escenas se puede interpretar cuál es la intención de una película que podría haber sido mucho más banal y dirigida a alimentar las falsedades que muestra escenas en Barbieland con tintes de humor y gracia que abren la discusión profunda que se debate entre la superficialidad y la realidad de ser humano.
Antiguamente en las películas, novelas, libros, todo era muy predecible. La historia de los héroes y villanos, donde al final los buenos ganan y siempre cierra con final feliz, esa era la narrativa. Ahora y hablando de Barbie, incluso en el mismo Barbieland se evidencia lo que en el mundo real vivimos todos los días, la exclusión a quienes son diferentes (el exilio en este caso de Barbie rara, una muñeca que según dice la película fue maltratada, maquillada, rapada en el mundo real y ahora no puede hacer parte del común denominador de aquellas que caminan en puntas de pie, la crítica, el mismo bullying, las exigencias por ser perfectos, la batalla constante por el poder entre hombres y mujeres, entre otros temas…
Una mañana, Barbie Estereotipada (Margot Robbie) se despierta en su casa de ensueño para descubrir qué está pensando en la muerte, que la leche en su refrigerador está vencida y que su cotidiano salto desde el techo —que antes terminó en un agraciado aterrizaje— ahora la azota contra el pavimento de plástico. Se siente distinta, sus pies ya no están en punta se han aplanado, tiene celulitis, su piel está “fea”, no se siente ella. Otras Barbies —todas las variaciones habitan este mundo paralelo— le insisten en consultar a Barbie Rara (Kate McKinnon), que le aconseja ir al mundo real para encontrarse con su dueña y solucionar así el colapso de su perfección.
Entre la ficción, los paisajes irreales y el humor satírico. Barbie sale de su burbuja y junto a Ken emprenden un viaje al mundo real, a ese que no conocen, a ese que creen que va a recibirlos con los brazos abiertos y va a continuar el juego que se vive en Barbieland. ¿Pero qué sucede? Se estrellan con el malestar de un mundo desconocido en el que Barbie no es más que el recuerdo incómodo para muchas niñas que atravesaron difíciles momentos durante su infancia por querer cumplir los estándares de belleza y perfección que Barbie vendía y en el que además los hombres lideran y tienen la sartén por el mango… aquí no hay corte suprema de mujeres lo que me lleva al siguiente punto.
2. ¿Reivindicando la feminidad?
Barbie comienza con un recuerdo y un homenaje a la vez, a esa primera muñeca en la historia que solo alentaba a las mujeres únicamente a ser madres, cuidar a sus bebés, y cumplir con las tareas del hogar. La idea que tuvo su creadora Ruth Handler fue poner a Barbie en un lugar ideal como modelo a seguir para que las niñas y mujeres de la época pudieran inspirarse y soñar en grande “siendo lo que quisieran ser”. Sin embargo, con el tiempo y por el aspecto físico de la muñeca comenzó a pesar la creencia de que representa la feminidad exigible y con ello las controversias de los daños que este estereotipo podía causar en el desarrollo sano de la personalidad y la autoestima de muchas mujeres.
La película cuenta con una intensa mirada femenina y un homenaje a la mujer y su papel en la sociedad que la responsabiliza por hacer mucho o hacer poco pero no suficiente, recorre todos esos temas incómodos de la vida misma y políticamente “incorrectos” desde lo que es la industria de la belleza y la construcción cultural y educativa de un mundo en el que la desigualdad entre hombres y mujeres está a flor de piel.
Un mundo que nos quiere empoderadas, pero no decidiendo, y un ejemplo claro de eso es cuando Barbie entra a la firma Mattel y se da cuenta que todos los que componen la junta directiva de la empresa que la creó está compuesta por hombres, a la cabeza de una idea que se supone se basa en lo que las mujeres quieren solo desde interpretaciones de lo que ellos creen correcto.
En cuanto a lo que es Barbie hay distintas opiniones. Unas consideran que es el típico estándar de mujer objeto: tonta, sumisa y atractiva mientras otras dicen que es la hipersexualización de la mujer porque es rubia, se maquilla y usa tops y minifaldas.
Esto se hace evidente justo cuando Barbie llega al mundo real en busca de su dueña y se encuentra con 4 niñas vestidas de negro y con ropa oversized, haters de los estereotipos y que incluso la llaman antifeminista y fascista mostrando esta dicotomía y la sátira de la asimilación de la mirada masculina que ha despreciado la feminidad y que abandonarla es el camino a la liberación y la igualdad, lo cual no es necesariamente cierto pero se ve evidenciado cuando a medida que Barbie se va volviendo humana, su perfección y belleza van disminuyendo pero no porque no pueda ser femenina, sino porque sale de esa exigencia y ese estándar en el que estaba encerrada y se encuentra en lo que ella misma llama “Disonancia cognitiva” (shocking ver a barbie diciendo estas palabras) entre lo que debería ser y lo que realmente quiere ser.
3. I’m Just Ken y la búsqueda de identidad desde la masculinidad
En Barbieland los Ken son un complemento, un accesorio de la muñeca de Mattel. un espejo que refuerza la identidad de ellas. Sin embargo, cuando Ken Estereotípico (Ryan Gosling) se adentra en el mundo real, se enfrenta con un universo muy diferente, uno en el que las mujeres son el accesorio de la masculinidad. El poder que la sociedad humana le otorga por ser leído como hombre le lleva a trasladar el patriarcado a Barbieland, convirtiendo el mundo de fantasía en Kenland.
Aunque esto resulta en un desastre para Barbieland que siempre había estado dirigido por y para mujeres, es una gran reflexión que parte de una masculinidad tierna que no acapara pero acompaña aunque a su vez objetualiza al hombre y lo deja fuera de lo que llamaríamos su propia identidad. En este caso hay incluso análisis psicológicos de lo que sería una co-dependencia hacia una persona (lo que siente Ken por Barbie), el definirse a través de otro, el no saber quién eres o de lo que eres capaz sin tener factores extrínsecos de motivación.
Cuando Ken decide aplicar las normas del «patriarcado» que ve en el mundo real en Barbieland convirtiéndolo en un mundo machista y que objetualiza y anula a las mujeres como seres independientes y pensantes, se pasa ya a una masculinidad normativa, poniendo de manifiesto lo fácil también que es para los hombres dejarse llevar por la masculinidad expansiva, opresora y en parte tóxica que incluso es una realidad que hoy en día se vive.
La reflexión radica más en no ahondar mucho en los extremos, en balancear una sociedad tan herida y compleja que ha tenido que pasar por mucho sufrimiento de parte de ambos géneros y todos los demás que hoy en día identifican a los seres humanos por que buscar una identidad propia que tal vez difiera de los demás está mal visto, es criticado, es juzgado. Es entender que aunque es una película enfocada en la mujer, el hombre hace parte también de estos cambios y de ese deseo de igualdad por el que se lucha todos los días.
4. Muerte y memoria
Los tiempos han cambiado y aunque hay cosas que se mantienen hay otras que evidentemente evolucionan. Hoy en día vivimos en una sociedad rica en pensamientos y personas que quieren acabar con la crueldad de lo que ha sido el hecho de pertenecer. Por eso creo y hace parte de la película desde que Barbie comienza a pensar en la muerte, que con esta entrega de Greta Gelwig reinterpreta la idea que por años se tuvo sobre Barbie y todo lo que gira a su alrededor en la que la fantasía muere y nace una mirada más profunda que entrega una perfecta dosis de realidad tanto a hombres como a mujeres, acerca de muchos temas que hoy en sociedad aún son muy delicados y discutidos.
Es la metáfora del recordar, pero siempre poder cambiar el rumbo así como su misma creadora Ruth en forma de fantasma al final de la película le dice a Barbie que si ella quiere ser humana lo puede hacer, es seguir esta misma línea de “Ser lo que quieras ser” (seas hombre, mujer o lo que a ti te haga feliz) que alguna vez abrumó a muchas niñas por lo que físicamente esto implicaba teniendo un modelo de perfección enfrente y entendiendo que Barbie nace y muere para dar una lección profunda a cada mujer y también a cada hombre desde el lado de ken que ahonda en lo que es encontrar la propia identidad, revisitando las incomodidades, afrontando las consecuencias de las decisiones que toman y sobre todo viviendo en una sociedad que aún tiene mucho por aprender y desaprender….
Un comentario
Que buena e interesante reflexión, no he visto aún la película, pero si había recibido muy buenos comentarios. Ahora con tu artículo entiendo el porqué. Gracias por mostrarnos una realidad que a veces no vemos. Un besito